Jim Hawkins era apenas un chiquillo que ayudaba a sus padres a regentar una sencilla posada. Sin embargo, la aventura en la que se ve envuelto nos dará a conocer toda la fuerza de este personaje, su ingenio y su osadía, su ternura y su valentía, unas cualidades propias de un auténtico héroe. Pero tendrá que medir sus fuerzas con un poderoso oponente: John Silver, el pirata de los piratas, el malvado por excelencia, cuya principal arma es quizá su encanto, su capacidad para ganarse las simpatías de quienes le rodean. Una historia trepidante en la que asistimos al duelo de dos titanes, rodeados por el mar, los peligros, las traiciones y un fabuloso tesoro como recompensa.
Robert Louis Balfour Stevenson (Edimburgo, Escocia, 13 de noviembre de 1850, Vailima, cerca de Apia, isla de Upolu, Samoa, 3 de diciembre de 1894) también conocido como Robert L. Stevenson o R. L. Stevenson fue un novelista, cuentista, poeta y ensayista británico. Su legado, incluido en el postromanticismo, es una vasta obra que incluye crónicas de viaje, colecciones de relatos y novelas de aventuras e históricas, así como lírica y ensayos tan curiosos como Apología del ocio (1876) o Moral laica (1897). Se lo conoce principalmente por ser el autor de algunas de las historias fantásticas y de aventuras más clásicas de la literatura como La isla del tesoro, la novela de aventura Secuestrado, la novela histórica en la tradición del también escocés Walter Scott (La flecha negra, El señor de Ballantrae) y la popular novela de horror El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, dedicada al tema de los fenómenos de la personalidad escindida y que puede ser clasificada como novela psicológica de horror. Varias de sus novelas y cuentos continúan siendo populares y algunos de estos han sido adaptados más de una vez al cine y a la televisión, principalmente del siglo XX. Fue importante también su obra ensayística, breve pero decisiva en lo que se refiere a la estructura de la moderna novela de peripecias. Fue muy apreciado en su tiempo y siguió siéndolo después de su muerte. Tuvo influencia sobre autores como Joseph Conrad, Graham Greene, G. K. Chesterton, H. G. Wells, Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges.