La noche en que su madre murió, Elora vio un relámpago violeta desde la ventana del hospital Saint-Étienne. Comprendió al instante que aquel fogonazo era la llama de su madre, recién liberada del mundo. Y simultáneamente vio dibujarse por sí sola una figura en el cristal empañado por el frío invernal: un corazón. Y es que Elora, como antes su madre, como su abuela, con la que debe trasladarse, posee un don que la hace especial, intuitiva, sabia Como tantas mujeres de otros tiempos y lugares, abuela y nieta tendrán que sobrevivir juntas y fuertes. Y Elora descubrirá más de un secreto en ese nuevo hogar en el que recala, en la extraña Île Cormoran, la isla de los cormoranes.
Nació en Lekeitio (Bizkaia), un pueblo con mar, en 1962. Su color es el lila. Su número es el 7. Su paisaje, la playa en otoño. El animal que más le gusta es el cachorro humano. Su comida preferida, los langostinos. Su palabra mágica, Joanes, el nombre de su hijo. Su mejor recuerdo, las manos de su madre. Maestra y filóloga vasca, trabajó en la enseñanza y en la elaboración de libros escolares en euskera, y es autora de una extensa obra de literatura infantil y juvenil. Recibió el Premio Euskadi de Literatura Juvenil en dos ocasiones, por las obras Itsaslabarreko etxea (La casa del acantilado, 2002) y Urtebete itsasargian (Un año en el faro, 2006). El álbum Mila magnolia-lore (Mil flores de magnolio, 2010), en el que combina prosa y poesía, fue incluido en la Lista de Honor del IBBY. Ha participado en encuentros literarios internacionales, y algunos de sus textos han sido traducidos a otras lenguas y al braille.